Cuando a Atos le diagnosticaron diabetes, Heidy Káiser no dudó en llevarse para la oficina a su perro “de raza calle con carrera”, como se refiere a que es un callejero que encontró abandonado en un parque, aunque se le nota su origen labrador. Esta era la mejor manera de poder controlarle el azúcar y aplicarle la insulina a las horas debidas.

“No hizo pruebas de selección ni examen de admisión”, cometa su jefe Miguel Forero, dueño de la agencia de publicidad PyM de Colombia, quien no puso ningún problema. En esta oficina quieren a las mascotas y reconocen que desde que Atos llegó hace un año, el ambiente es aún más amable. “Las niñas de la recepción lo sacan a pasear al medio día. Felipe, que sabe tomar la glucosa, está pendiente de él si yo no estoy, y todos se encargan de consentirlo”, dice esta abogada.

“Sin duda Atos armoniza el ambiente y ha sensibilizado a la gente que trabaja acá, e incluso a los clientes; ayuda a romper el hielo”, agrega Forero.

Para Heidy, tener animales en la oficina ayuda a disminuir “el riesgo psicosocial en el ambiente laboral. Es como las pausas activas, en momentos de estrés, jugar con él, acariciarlo, es desechufarse y calmarse. Incluso al sacarlo a pasear”.

Esta teoría la comparte el arquitecto Gustavo Garzón, de la empresa Milenium, donde dos perros y un gato que lleva su jefe son conocidos por todos. “Las mascotas son catalizadoras de las emociones humanas, logran romper las tensiones, así lo sentimos”.

Según Claudia Ledezma, dueña de la oficina Síntesis Comunicaciones, a ella y a su socio les da tranquilidad llevar a Rocoto (el suyo) y Pincho (el de él) al trabajo “porque no estamos pensando que están solos, que tenemos que correr para llegar a sacarlos. Y aquí ayudan a desestrezarnos a todos”.

Además de disminuir el estrés laboral y la ansiedad, y armonizar el ambiente, muchas oficinas pet friendly o amigables con las mascotasafirman que perciben un ambiente más creativo, productivo y satisfactorio, no solo para los dueños de los animales, sino también para los otros empleados , gracias a esos ‘recreos’ que proporciona estar con ellos.

Según un estudio de la Universidad de Virginia Commonwealth hecho en una empresa con más de 550 trabajadores, publicado en el 2012 en la revista International Journal of Workplace Health Management, “los perros en el lugar de trabajo pueden hacer una diferencia positiva… Las diferencias en la percepción de estrés entre los días que los perros estuvieron presentes y en los que no estuvieron fueron significativas. En el primer caso, los empleados en su conjunto tuvieron una mayor satisfacción en el trabajo”, afirma el investigador principal Randolph T. Barker, Ph.D., profesor de gestión de la Escuela de Negocios de la universidad. Sin embargo aclara que en los niveles de la hormona del estrés, que se midió a través de una muestra de saliva, no hubo cambios.